Falleció el destacado abogado Dr.Mario Pellegrini
falleció el destacado abogado Dr. Mario Pellegrini
MURIÓ EL DOCTOR MARIO PELEGRINI
FUE ASESOR LEGAL DEL SINDICATO MUNICIPAL Y DE OTRAS INSTITUCIONES DE LA PROVINCIA COMO EL COLEGIO DE PSICOLOGOS, ADEMAS DE PARTICIPAR DE MANERA DESTACADA, EN DIVERSOS AMBITOS DEL QUEHACER LIGADO A LA JUSTICIA
EDUARDO RODRIGUEZ Y PASCUAL MANCHINELES
A manera de póstumo homenaje nos referiremos nada más que a su desempeño ligado a nuestra institución, el SUOEM.
No bien recibido de Abogado en la Universidad Católica de San Juan, prácticamente estrenó su título en la defensa de los derechos para ser afiliado de su amigo Antonino D´Amico (con quien formaron y condujeron el Centro de Estudiantes de dicha Universidad), quien era por entonces empleado del Municipio y a quien la burocracia corrupta, encabezada por Juan Carlos Vallejo, quería tener afuera del sindicato, molesta por su actitud independiente y critica frente a tan falaz y autoritaria conducción. Y lo hizo de manera exitosa, logrando, por su capacidad y su coraje ( pues no era fácil enfrentar a aquella dirigencia, acostumbrada a vivir a la sombra del poder de turno y realizar impunemente continuas practicas patoteriles) recuperar para la dañada institución la participación del entonces empleado y estudiante. Luego, conformada la Agrupación Celeste y Blanca encabezada por D´Amico, tuvo también, el Dr. Pelegrini, que cumplir una ardua tarea para allanar los múltiples e ilegales obstáculos que tanto desde el poder político como el gremial se le colocaban a la flamante agrupación, para impedir su progreso y su temida influencia en el corazón de los municipales. Debió además multiplicar sus esfuerzos en la defensa, ante la persecución, a veces despiadada, de varios de los miembros de la nueva agrupación, comenzando por la realizada a su presidente, lógicamente el más asediado de todos. La calumnia y la mala fe se enseñoreaban por entonces en nuestro gremio, habiendo llegado la maldad de sus conductores, a denunciar públicamente al conductor de la Celeste y Blanca como activista subversivo, lo que implicaba que el acusado, y quienes lo acompañaban, estuvieran literalmente en la mira de la temida asociación para estatal llamada LAS TRES A (año 1975). Llegado al poder el gobierno militar la magnitud de la calumnia llevó a que este, sin percatarse de la calaña de los acusadores, y producto de su política de arrasar con todo lo que oliera a izquierda, encarcelaran al Doctor D´Amico. Lejos de asustarse y de hacerse el desentendido el Doctor Pelegrini, y otros miembros de su familia, como su padre, según declaraciones de su amigo Damico, se puso valientemente sobre el hombro la tarea de explicar y de solicitar la participación aclaratoria del error cometido, a las autoridades de una institución respetada como la Universidad Católica, en la cual tanto uno como otro ( D´Amico y Pelegrini) eran conocidos por lo correcto de su accionar. También se destacó, Pelegrini decimos, por su presencia afectuosa y su disposición a la ayuda hacia los familiares de la víctima del atropello. Tan grande era la calumnia y tan importante era la categoría moral y ciudadana de los que solicitaban la reparación del error, que incluso un gobierno despótico, como el que se había instalado, no pudo sino reconocer que se había cometido un error y permitir la liberación, al cabo de siete meses, del Dr. Antonino D´Amico. Luego, el afectado, inició juicio al gobierno militar, contando para ello también con el apoyo inestimable de los conocimientos de su amigo, logrando que la justicia reconociera que se habían atropellado sus derechos y que se debía restituirlo en su trabajo. Luego vino su participación activa en la vuelta a la democracia ayudando a desenvolverse a la Agrupación que, ante el prestigio ganado ante los afiliados, tenía posibilidades ciertas de triunfar, por lo que nuevamente, si bien en otro marco político, volvían sus integrantes a sufrir el asedio de los poderosos. Cundían los intentos por desbaratar el crecimiento de la Agrupación, ocurre que, ante el descubrimiento de la estafa de las casas, los municipales comenzaban a ver que ya no podían avalar la continuidad de quienes tan mal los habían conducido. Pero estos, no se resignaban y hacían hasta lo indecible para impedir lo que el paso de la historia señalaba como ineluctable. Ahí, nuevamente, estuvo la palabra y el consejo técnico o de pura razonabilidad que siempre encontraba a mano el Dr Pelegrini para ayudar a encontrar una via, un camino, que ayudara a continuar el crecimiento de la agrupación, ante la maraña de obstáculos que se colocaban por delante. El triunfo anhelado llegó al fin producto del descredito de la antigua conducción, de la objetividad del interventor a cargo del gremio, quien no cedió a las presiones para que favoreciera a los corruptos; también gracias a que la llegada de los vientos democráticos habían colocado al dr Bravo en la gobernación, y a astucia táctica y estratégica del conductor de la agrupación, que supo elegir el hombre que las circunstancias exigían como candidato, por último gracias lógicamente al solido diseño de una asesoría legal-integrada por los doctores Ocampo, Damico y, pieza fundamental, el Dr. Pelegrini.
Casi no hubo tiempo para el festejo, tal era la maraña de problemas que había dejado la patota vallejista. Un gremio embargado, con solo una especie de galpón como espacio físico que apenas alcanzaba para sesionar, con escasas prestaciones, y de mala calidad, con sueldos miserables de los trabajadores, sin insalubre ni antigüedad. La tarea de los abogados se hacía interminable y agotadora, estaba el juego la continuidad de una institución y eso debían evitar quienes habían sido elegidos por los trabajadores. Aquí también, el empeño, la solides intelectual y la astucia jurídica del Dr. Pelegrini significó un puntal importante para la resolución de los graves problemas que amenazaban hundir al gremio.
Cabe consignar también la inmensa capacidad de trabajo del Dr. Mario Pelegrini, que no solo era el asesor Letrado del Sindicato Municipal sino que también lo era de varios, consejos profesionales de la provincia, donde gozaba de un gran prestigio. Abogado del Colegio farmacéutico, también del Colegio de Arquitectos y del Colegio de Psicologos, lugar que le permitió estar en primera línea de acción cuando desapareció la Licenciada Rosa Pacheco de Balmaceda. Ésta profesional, recordamos, trabajaba con los grupos de recuperación de jóvenes caídos en el consumo, por lo que le llegó información de los vínculos de la droga con el poder. Allí tuvo importante y fuerte participación Pelegrini,junto al doctor Ocampo, y el mismo Dr. Damico, logrando impedir que se cometiera la injusticia de castigar a un inocente, y si bien no se esclareció el hecho se logró ante la opinión pública, dejar claro los manejos siniestros del poder. Con ello se ganó una larga enemistad con los poderes del estado, del narco tráfico y de la cúpula policial. Llegando la situación a que en una oportunidad recibió una especie de mensaje mafioso, al ser violentada su estudio sufriendo la sustracción de alguna documentación, queriéndole demostrar que su vida corría peligro. También fue el más estrecho colaborador del entonces presidente de la Agrupación Celeste y Blanca, para la elaboración de los convenios colectivos de trabajos. Estando presente en varios juicios defendiendo exitosamente a compañeros de la injusticia a la que varias veces se veían tentados algunos intendentes. También fue un desinteresado colaborador del Grito de Justicia, con sesudas columnas de opinión y con el ingenio en la elaboración de varias portadas, de gran impacto en la opinión publica.
Los municipales lo recordaremos siempre, además de por su continua defensa de nuestros intereses, por catadura moral, su humildad sincera, su paciencia para explicar y por la confianza que nos sabía transmitir en el logro de nuestros objetivos.