Cambia la cara, avanza el modelo
Una vez más, un personaje patético e insignificante se transformó en el epicentro emergente de las disputas políticas; en este caso, de un presidente de ultraderecha decidido a no conceder a unos ...
Una vez más, un personaje patético e insignificante se transformó en el epicentro emergente de las disputas políticas; en este caso, de un presidente de ultraderecha decidido a no conceder a unos y otros la aceptación de una fuerte derrota. Transcurridos tres meses de realismo mágico con sus infinitas lecturas interpretativas, resulta elocuente que Milei paga un notorio costo político, que se expresa en un distanciamiento del electorado que creyó en su profusa prédica de héroe impoluto contra “los populismos y zurdos corruptos” que conformaron la casta. Este episodio es demostrativo de la decadencia política y moral de un gobierno inficionado por corrupciones, sostenido por el establishment económico-mediático y por la debilidad de la oposición política atrapada en su agotador desgaste, consecuencia de una disputa de poder desprovista de debate ideológico y programático, cuyo propósito debiera ser construir el imprescindible y perentorio proyecto político que encauce las luchas populares y construya un amplio bloque político-electoral. La gobernabilidad está desquiciada, con un Ejecutivo impedido de gestionar la cosa pública y un Presidente que opta por huir permanentemente hacia su mundo de ultraderechistas, particularmente a España y a un EE.UU. gobernado por un guerrerista que denigra de Lincoln a Roosevelt. Allí Milei es condecorado por núcleos mesiánicos llamados a organizar el mundo según el impulso de magnates capitalistas.
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/2026/07/02/cambia-la-cara-avanza-el-modelo/